26 septiembre 2008

Flores y Tikal

Tecnicamente en España ya es mi cumpleaños, asi que espero que me vayais felicitando. Aqui sigue siendo 26 pero alli ya no, y como naci alli pues eso, que ya es mi cumple.

Pues bueno, aqui estoy de nuevo, ahora en Flores y despues de visitar Tikal. Tikal es la joya de la corona del turismo en Guatemala, y verdaderamente es increiblñe. Imaginaos la selva desde el aire que de repente se ve salpicada de torres, piramides y palacios mayas. Pues eso es Tikal, una ciudad ceremonial maya perdida en medio de la selva. Las piramides sobresalen por encima de los arboles y es lo que se ve cuando te subes a una de ellas. Estuvo escondida hasta el siglo pasado y solo los indigenas del lugar conocian su existencia. Ahora, la conservaci{on de las estructuras no es demasiado buena debido a que la selva se la estuvo comiendo deurante unos siete siglos. Como la mejor descripcion son las fotos ya las vereis. Para los frikiacdictos, una escena de no se que capitulo de la guerra de las galaxias fue rodada aqui. Ademas de Tikal, Flores esta rodeado por un bonito lago entre la selva, de hecho es una isla unida por un puente a tierra firme.

Antes de esto estuve un par de dias por Nebaj, un pueblo apartado de las rutas normales y encerrado entre montañas. Para llegar tuve que coger como tres camionetas y perder casi una mañana completa para recorrer unos 70 km. EL pueblo en si no esta mal, pero el entorno es genial. El problema es que los mayas de la zona son increiblemente desconfiados, a la par que imprevisibles, perdian dinero por todo y de simpaticos tenian poco. Aun asi me hice colega de un guia que me dio unos cuantos consejos para patearme el lugar. Eso si, llovio a cantaros todos los dias.

Desde alli me fui a Coban atravesando la mitad de la cordillera de los cuchumatanes, por una carretera de montaña espectacular. DEsde coban pille otro transporte, este ya de una agencia turistica para llegar a Flores. El hecho de que sea turistico y mas caro no le quita gracia a la historia.

El caso es que llevo tres dias sin ropa, porque los muy cabrones perdieron mi mochila. Vamos que se cayo de la furgoneta. Solo llevaba la ropa y algunos regalicos, asi que no os preocupeis, la camara y otros objetos de valor, como pasaporte, tarjetas de memoria y demas familia siguen conmigo, y van a seguir porque los llevo abrazaos a todos lados. Por supuesto la mochila no va a aparecer. Ya le he dado parte a mi seguro de viajes -y he puesto todas las denuncias que me han dicho que tenia que poner- ese que contrate por casualidad, gracias a los sabios consejos de Maricarmen, asi que espero que me den algo de pasta para reponer la mochila y los gallumbos. Ademas unas señoras zaragozanas con muy simpaticas las que he estado estos diascasi me han adoptado y me ha dejado todo lo imprescindible. No os preocupeis mami, papi , Maite y demas miebros que me lo estoy pasando mu bien.

A consecuencia de los hechos, mañana me voy a casa de Jessi y Fran a pasar los ultimos 4 o 5 dias de viaje para acompañarlos en sus coredurias de cooperantes expertos.

Un beso a la familia, gracias a los que os habeis adelantado para felicitarme por el cumple, especialmente a Miguel que me ha enviado una supertarjeta de Incha Jones, tocame los... y hasta pronto, si puedo mañana, u hoy depende como se mire, hare unas llamaditas a Maite y a la familia para que me feliciten personalmente. Jeje

22 septiembre 2008

Chichicastenango en domingo

Parece ser que el título del mail anterior no era adecuado, hubo alguna queja. Una viajera llamada Maricarmen me ha dicho que está entre Perú y Bolivia, pero para otros, como Vikram Seth, está en China. Dejándonos de florituras viajeras y literarias, esta semana he estado dando tumbos por los pueblos de alrededor del lago Atitlán. Que sea o no el del cielo, no deja de ser una pasada. Las aguas turquesas se convierten en negras y azules bajo los volcanes cubiertos de nubes que se desploman hacia la superficie del lago. Establecí la base de operaciones en San Pedro, un bonito pueblo guatemalteco tranquilo y peculiar. Peculiar porque mientras que la orilla del lago está llena de hoteles y restaurantes especialmente orientados al turismo extranjero, el pueblo, a unos trescientos metros cuesta arriba, guarda todo su carácter. Allí compartí los desayunos y alguna cena con Luis - de Tarragona - y con Bea y Mila - navarras - que seguían el viaje para diferentes lugares.

Desde San Juan, siempre navegando en lanchas que cruzan constantemente de un lado a otro del lago, me fui a Santiago Atitlan a ver al Maximón, una especie de santón de madera venerado por borrachos. Y es que aunque el origen de la tradición es distinto, ahora pasa de cofradía en cofradía cada año -por supuesto no sin disputas entre la saliente y la entrante-. Básicamente consiste en una figura de madera envuelta en trapos con un puro en la boca -de ahí lo del Dios fumador- y rodeado de botellas de aguardientes, ron o cerveza. Los pedáneos que lo cuidan están entre borrachos o soñolientos. Además, es curioso que conforme te vas acercando a la casa donde está, el número de borrachos aumenta en progresión geométrica.

Otro de los pueblos fue San Juan, muy cerca de San Pedro, donde no hay prácticamente turismo y me pude pasar toda la tarde haciendo fotos y entrando en alguna casa particular a ver como hilaban y tejían. Después de un par de días, decidí trasladarme a San Marcos, que en la guía viene como el pueblo más bonito del lago. Sin embargo, aunque bonito, San Marcos es una feria. Y es que es un punto de energía terrestre en conexión directa con el espíritu de los antepasados, o algo así. Por esta razón, varios místicos occidentales han establecido sus escuelas de meditación, energías, viajes astrales y demás, que les reportan beneficios bastante sustanciosos. Sin la mayor intención de hacer juicios de valor sobre el tema, que me parece muy interesante, me largué de allí el mismo día que llegué después de lavar ropa y ver a un tipo levitando por encima de las plataneras. Así que sin más chimpún, me fui a otra feria, Panajachel, el punto de partida de todas las excursiones al lago, y lleno de restaurantes, bares, discotecas y hoteles. No tiene mucho interés y aunque la ciudad vive del lago, este no se ve desde casi ningún punto. Mojito, cena y a dormir.

Como la intención era estar en Chichicastenango el Domingo -siguiendo las recomendaciones de Gema- pasé la tarde del viernes y la mañana del sábado con Fran y Jessi en Sololá, un pueblo que se ha convertido en el centro de mi Guatemala. Desde allí, a Chichi, donde la tarde ayer aproveché para ir a ver los altares paganos esparcidos por el monte, un taller de máscaras ceremoniales y, de paso, una escuela de arte y otro taller de machetes de esos con los que le cortan el pescuezo a los que roban niños o hacen fotos donde no deben.

Hoy ha sido día de mercado, y Chichicastenango entero se convierte en un bazar enorme de artesanías para turistas -jade, cerámicas, textiles, máscaras...- y productos de todo tipo para los locales -pollos vivos y muertos, pavos generalmente vivos, frutas y verduras, mierdas varias que no tengo ni idea de lo que son, etc., etc.-. También han venido Jessi y Fran, con lo que hemos pasado el día juntos, y nos hemos pimplado una parrillada que voy a estar digiriendo hasta mañana.

Como creo que ya me he pasado con el correo, solo deciros que mañana temprano salgo en dirección Nebaj, un pueblo de las montañas Cuchumatanes. Y como estos viajes nunca son lo que uno pretende, creo que llegaré hasta Tikal y volveré de nuevo a las Cuchumatanes a acompañar a mis anfitriones guatemaltecos a varias comunidades perdidas por los alrededores de Huehuetenango, en el corazón de las montañas.

16 septiembre 2008

Desde el lago del Cielo

Empiezo ya a tener problemas con estos asquerosos teclados extranjeros que no funcionan como el mio. De todas formas intentar'e contaros cosicas.

Hace unos días que llegue y todo va de bien en mejor, al menos de momento. Nada mas llegar a Guate City, enganche una camioneta para ir a Antigua, la ciudad m'as turística y creo que de las mas seguras del país, al menos de las grandes - no se preocupen que no voy a ir a ciudades grandes -. Se trata de un pueblo grande de calles adoquinadas y casas de adobe y piedra pintadas de colores con mas iglesias que el Vaticano. Eso si, al contrario que en la ciudad del Papa, todas estan medio derruidas, lo que le da un aspecto decadente a la vez que bonito a una ciudad declarada como patrimonio de la humanidad - aunque yo sigo pensando que no es para tanto -. Allí tuve un cutre hotel con una zulo habitancion húmeda con olor a maíz, pero muy agradable, peincipalmente por la familia que lo regentaba. Realmente el hotel es su casa, pero alquilan tres habitaciones cuando la famila no esta. Continuamente me ayudaron a decidir como y adonde ir.

Uno de los días antigueros, me fui al volcán Pacaya, que queda cerca de la ciudad, y pudimos subir por la ladera hasta un punto en que el humo que salia no hacia del todo recomendable seguir subiendo. Allí pude ver a menos de dos metros ríos de lava que quemaban todo a su paso, incluso a un servidor. Supongo que en otro país no te dejaran saltar por encima de grietas en las que al fondo se ve la lava correr, pero aquí todo es posible. Para que os deis una idea del calor, una chica del grupo se quedo sin botas y yo me larque de allí cuando empezaba a notar un ligero calentamiento de mis pies, al tiempo que olia a goma quemada.

En fin que tras un par de días en antigua me he ido a Solola, a casa de unos amigos de Maricarmen que están de cooperantes por aquí unos cuantos meses. Con Fran y Jessi, que asi se llaman, he estado un par de días disfrutando de la compañía de sus vecinos indígenas, comiendo con ellos y paseando por las empinadas calles de Solola. Ayer bajamos a casa de otros cooperantes salvadorenos donde comimos con toda la familia, y por la tarde quedamos con Walter, un chaval de Panajachel -donde estoy ahora- para que nos expliara un poco la cultura maya, sus calendarios y los rituales que aun se practican.

Ahora me vuelvo a quedar solito unos días y me voy a visitar los pueblos de la ribera del lago Atitlan, una verdadera pasada natural. Un lago a unos 2000 metros de altitud rodeado de volcanes.

Ya ire contando.

30 septiembre 2007

Lo que bien empieza bien acaba

Acabaron los viajes veraniegos, y también el verano. Hace tres días cumplí 30 años. Según dicen muchos ya no soy joven. Ya no hay descuentos para jóvenes, ni carnet joven, ni subvenciones para jóvenes...

Cumplí los 30 fuera de casa, en Málaga, que aunque cerca, fue viajando, lo cual espero que sea una señal. Lo que bien empieza bien acaba, dicen los mayores.

22 agosto 2007

Los ultimos dias; entre el Tibet y la India

Ya ha pasado mes y medio desde que llegue a las tierras indias. A algunos les parecera una pasada y a otros no demasiado tiempo. Para mi creo que esta bien. El hecho es que esto comienza a acabarse. Esta tarde cogere un bus hacia Delhi para ir directamente al aeropuerto manhana por la manhana. He estirado el tiempo lo maximo posible para pasar lo minimo en ese infierno llamado Delhi.

Despues de los dias en el Rajastan con Maite, en los que conocimos la India puramente dicha, un mes en las tierras del norte, donde la gente de las montanhas es mucho mas tranquila, no me apetecia nada pasar un par de dias en ese infierno de gente, calor y humedad llamado Delhi.

La ultima semana de viaje ha sido para relajar, nada de estar de aqui para alla. Despues de abandonar Leh y las altas montanhas me fui de retiro espiritual, o algo asi, a Mc Leod, cerca de Daramsala, donde esta el gobierno tibetano en el exilio, y una de las colonias tibetanas mas grandes del mundo. Es como una pequenha Lasa sin chinos y sin el Potala.

Posiblemente sea uno de los lugares de Asia donde mas llueve. Todos los dias, a eso de las doce cae la del pulpo. Eso, simpre y cuando no se pase lloviendo todo el dia. Gracias a esas lluvias, es la zona mas verde que he visto por todo el norte de la india. Aqui, entre los bosques, he podido ir a un par de clases sobre filosofia budista, darme un masaje tibetano, o ver las barbaridades que cometieron los chinos durante la invasion del Tibet contra este amable y afectuoso pueblo en el museo del Tibet.

Aqui he descansado, he ido a alguna Jam session y he conocodo a Rodrigo, un catalan medio murciano, a Ana y Susana, dos catalanas con las que estuvimos de cerveceo y paseo un par de dias, y a Amatxa y Jone, dos vascas con las que hemos seguido casi el mismo ritmo que con Ana y Susana.

Ahora solo queda la vuelta a casa, y espero llegar al aeropuerto a tiempo, porque la verdad es que voy un poco ajustado. Ya tendreis noticias de si llego o no.

14 agosto 2007

Leh y el valle del Nubra

Pues si, pedi el permiso y me fui al Nubra, pero antes de irme llegue a Leh.

El trayecto de Manali a Leh es bastante malo. Es una carretera que solo esta abierta unos cuantos meses al anho por las nieves, normalmente desde mayo a septiembre, lo cual no dice mucho de la calidad de la ruta. Lo mejor es que para recorrer algo menos de 500 km te pasas 18 horas metido en un Jeep, o unas cuantas mas en autobus. es como si tuvieras que echar dos dias para ir de Murcia a Madrid. En la mencionada excursion comparti el Jeep con cuatro checos, dos catalanes, una austriaca y un pedaneo.

Llegamos a Leh cerca de las 11 de la noche y estaba to mas negro que los huevos de Gomez, asi que los catalanes, la austrica y yo compartimos uno de los 15 taxis que nos ofrecian sus servicios para ir a un hostal. Ya alli decidimos compartir los cuatro una habitacion. erasolo una noche que luego fueron dos, y a ninguno de los cuatro nos importaba demasiado.

Al dia siguiente yo tenia que gestionarme transporte y permisos para entrar en el valle del Nubra, asi que cada uno por su lado pasamos la manhana. Aunque la intencion inicial era compartir un jeep para pasar tres dias por el valle, viendo que no habia forma decidi recorrer el valle a mi bola, con autobuses locales y caminando. Solucionado lo del permiso, y despues de dar algun paseo al palacio de Leh, con unos vascos, al dia siguente tenia el bus hacia Panamik, el pueblo mas al Norte de la India al que los extrangeros podemos llegar.

Durante la ruta, bastante llevadera, se cruza el puerto de montanha mas alto por el que pueden pasar vehiculos motorizados, el Khardung La, una buena forma de llegar a los 5.602 m sin esfuerzo, y una buena manera de tirar los pulmones por la boca en cuanto te bajas del bus. La verdad es que el puerto lo vi a la vuelta porque a la ida lo pase durmiendo. jeje.

En fin, la llegada a Panamik fue desastrosa porque el Dalai Lama estaba en otro pueblo del valle, Diskit, y casi todos los albergues estaban cerrados. Como el pueblo en si no tiene nada y lo unico que se puede hacer es visitar un gompa y, eso si, disfrutar de espectaculares paisajes, decidi bajarme al pueblo anterior en autostop, ya que hay mas alojamientos, los paisajes son los mismos y tambien tiene otro gompa. Con esa idea y el estomago lleno de Chowmain - una especie de fideos chinos - le saque el dedo al primer jeep que paso por la carretera y me largue a Summur con dos catalanes y tres franceses muy majos. No diria lo mismo si me hubieran dejado en tierra.

Summur en si tampoco es para mucho asi que decidi irme a pasear toda la tarde por el rio Nubra, una autentica pasada. Es un amplio valle recorrido por lo que parecen cientos de capilares en los que se separan y se vuelven a juntar las aguas. Rodeandolo, montimierdas con las cumbres nevadas de entre 5 y 6000 m. El unico albergue con habitaciones libres que encontre en Summur estaba un poco lleno de mierda pero como solo era para una noche pues chin pon, alli me quede.

De Summur me fui a Diskit, un pueblo, que aunque oficialmente en el Nubra, no esta en el Nubra, sino a orillas del rio Shiok. Este lugar es, a mi parecer, aun mas bonito que el anterior, pues el valle, aunque algo mas estrecho, esta ocupado por dunas de arena surcadas por las pequenas ramas del rio. Es como un pequenho rio Niger pero rodeado de montanhas. Ademas, encaramado a unos penhascos esta uno de los gompas mas bonitos que he visto. Las tipicas construcciones blancas colgadas con las ventanas color azafran, a juego con las tunicas de los 100 monjes budistas de todas las edades que viven encaramados a la montanha.

A la manhana siguiente conoci a Iva, con la que he estado lo ultimos 4 dias. Juntos fuimos caminado hacia Hunder vadenado los pequenhos arrollos entre las dunas, con pequenhas manadas de caballos y vacas, como no, pastando en la yerba a orillas del rio. Un paisaje idilico para mi pero un poco seco para Iva, acostumbrada como esta, a las verdes montanhas de la Republica Checa. En Hunder vimos unos antiguos gompas pegados a la linea de contol con china y volvimos en autobus a Diskit.

Por lo demas seguimos paseando por los alrededores y a la manhana siguiente, despues de la Puja – una ceremonia budista – en el gompa de Diskit nos fuimos en camion a Leh.
Esta vez si que pude ver el Khardung La, puesto que los botes que daba la parte de atras del camion no eran los mas adecuados para dormir. Ademas, acompanhado por Iva y otros dos Checos, las cinco horas del trayecto resutaron bastante divertidas y se hicieron lo suficientemente cortas como para quedarse frito.

06 agosto 2007

El Monzon llego a Manali

El monzon ya llego y aqui no para de llover. Manali esta mojada y yo me largo de aqui.

La verdad es que es una ciudad que tiene sus espacios de tranquilidad. Hoy estamos en el centro pues el jeep que me llevara hasta Leh sale a las dos de la manhana. Manali es el centro turistico mas importante del Himachal. Aqui se puede contratar desde un treking a un rafting, o alquilar una Royal Enfiel (una moto) para recorrer los valles.

Alrededor de Manali estan Old Manali y Valish, donde el ambiente es mas relajado que en el centro, que es donde esta la mayoria del turismo nacional. Por Old Manali puedes pasear, comprar alguna camisa o tomarte un delicioso Lassi de mango. Ayer en Valish vimos una procesion que acabo en uno de los templos del pueblo donde hay banhos termales. Preferimos no hacer uso de los mismos ya que el agua, llena de mierda, solo sirve para purificar el alma y no tanto el cuerpo.

En fin, a partir de las dos me esperan 18 duras horas en un apretado Jeep para largarme a Leh, asi que hoy me dedicare a lo que he estado haciendo los dos dias anteriores: pasear, leer y descansar un poco. En Leh quiero pedir un permiso para pasar al Valle del Nubra, donde los paisajes dicen que son mas parecidos a los de Asia Central, que a los del Himalaya. Pero eso ya os lo contare.

04 agosto 2007

Budas, Vacas y marijuana.

La ultima fue desde Rekong Peo y ahora estoy en Manali. El Gran rodeo desde Simla a Manali que hemos dado para recorrer los valles de Kinnali y Spiti ha finalizado.

La gente en estos valles genial, la tranquilidad se respira en todos los pueblos, y estos indios del norte son bastante mas agradables y, sobre todo menos agobiantes, que los de las grandes ciudades. Creo que esto lo he repetido mas de una vez. En fin, desde Recong Peo tomamos un magnifico bus de 5 estrellas y 3 caballos que en unas cuantas horas, ya no recuerdo cuantas, nos llevo hasta Nako.

Durante todo el valle de Kinnali, los verdes paisajes de montanha van alternado los bosques de pinos y cedros, pero al pasar al valle de Spiti la cosa cambia. Aqui el monzon no llega con tanta intensidad y los paisajes son del todo agrestes. Algunas cumbres nevadas de entre 5 y 6000 metros asoman entre las montanhas que confroman Spiti Valley. Entre estos yermos parajes esta Nako, una pequenha poblacion a 3500 m de altitud, a pocos kilometros de la frontera con China. En el pueblo se dedican basicamente al cultivo del guisante y a atender a los pocos turistas que, como yo, se dejan caer por estos lares.

La gente, que es en su mayoria budista, siempre tiene una sonrisa en la boca y normalmente, si es que hablan ingles, comienza la bateria de preguntas: de donde eres, a que te dedicas, estas casado, tienes hijos... En Nako seguimos viajando con Cris y Quint, dos yankies la mar de majos que conocimos en Recong Peo. Con ellos estuvimos paseando por los alrededores y charlando el par de dias que nos quedamos aqui.

Por supuesto seguimos viajando hacia Tabo con estos dos. Tabo es, basicamente un monasterio budista con un pueblecito alrededor. El monasterio se mantiene gracias al pueblo y el pueblo gracias a la agricultura y al turismo.

Con esto del budismo yo siempre he tenido una sensibilidad especial, asi que decidi quedarme un par de noches, aunque realmente no hubiera nada que hacer en este lugar. Nos alojamos en la hospederia del templo y asi pudimos conocer mejor a estos simpaticos y colorados budas.

Uno de los dias me meti en una de sus Pujas, que no son apuestas, sino sus ceremonias. Realmente los mantras que cantan te envuelven en un sopor continuo que de tan relajado que me dejaron casi tiro el te que me pusieron con la cabeza. El Geshe-La dirige la ceremonia desde un lugar un tanto mas alto que los demas, y con un sillon mucho mas comodo, bajo la atenta mirada de la foto del Dalai Lama. Realmente fue un momento muy especial, porque desde ninho, siempre habia querido estar en una de estas.

Por supuesto en estos sitios tambien hay sitio para los misticos colgaos y mas fumaos aun que meditan durante horas bajo la influencia algun que otro porro.

Nosotros nos dedicamos a hablar un poco con la gente del lugar, con otros viajeros y a tomarnos algunas cervezas, no todo puede ser misticismo, en el Three Eye Cafe.

Desde aqui, aunque en el valle hay algunos otros sitios de interes, decidimos tirar directamente hasta Manali, la ciudad desde la que escribo y uno de los centros turisticos del Himalchal Pradesh. Ya tendre tiempo de ver mas monasterios y templos en Ladack.

Este es el tramo donde, probablemente, peor lo he pasado. Al principio bien, pero cuando el conductor del Jeep vio que no llegaba a la hora que nos habia dicho, comenzo una carrera contra reloj por pistas que vadean rios, agujeros en la carretera, barro por un tubo y camiones en direccion contraria. Afortunadamente, despues de rajar solo una rueda, y 8 o 9 horas despues de salir de Tabo, llegamos a Manali.

Ya os contare como es Manali, pero de momento solo decir que llueve.

30 julio 2007

El Valle de Kinnaur, desde Rekong Peo

Aunque el nombre del pueblo suene a chino, no estoy en China, sigo en la India. La ultima vez que supisteis de mi andaba por Simla, y desde entonces parece haber pasado una eternidad, al menos para mi.

Os cuento un poco lo acontecido desde aquellos no tan lejanos dias. Desde Simla tomamos un bus con direccion hacia Sarahan, que en un principio era directo pero en final no lo fue. El viajecito fue una pequenha tortura para nuestros culos occidentales; unas 7 horas en un autobus atestado de gente, al menos nosotros ibamos sentados, para recorrer unos 200 km. Ahora, tendriais que ver los 200 km. Paramos en Rampur, una ciudad a mitad del valle de Kinnaur donde lo unico que podiamos hacer era esperar un par de horas al autobus de Sarahan. Pasado este corto pero aburrido tiempo en una sucia y apestosa estacion logramos averiguar cual era el bus que teniamos que tomar. Y es que por aqui los carteles ya no estan en ingles.

Llegamos a Sarahan, nuestro destino, a eso de las 7 de la tarde despues de unas 10 horas de viaje, nos alojamos en la guest house del templo sin saber lo que nos esperaba. Resulta que los indios estos no tiene otra cosa que hacer que a las 4 de la manhana enchufar un altavoz a toda pastilla en la torre de templo. Y asi se pasan 3/4 de hora cantando los himnos vedicos para adorar a shiva y toda la corte de dioses de colores que tiene esta penha. Estan locos esos indios.

Sarahan es un pequenho pueblo que rodea al templo de Bhimakali, a su vez rodeado de montanhas y fertiles huertos de manzanos. Aunque haya muchas manzanas tampoco se pasan de buenas. Dimos paseos por los alrededores, descansamos, volvimos a pasear y nos fuimos.

Nos fuimos a Jeori, un pueblo en el fondo del valle desde donde teniamos que coger otro bus para llegar a Sangla. De nuevo cuelgue en un pueblo sin nada que hacer. Cuatro horas, dos coca colas, tres partidas de ajedrez y un par de cigarrillos indios fue toda la accion de Jeori hasta que llego el ansiado autobus.

En el autobus, mas de lo mismo, saltos, saltos, mas saltos, algun precipicio y los increibles paisajes del Himalaya. Llegamos a Sangla donde estuvimos un par de dias visitando el Templo de Bering Nag, los alredeores del pueblo y tomando unas cervezas en el bar de los borrachos del pueblo. Desde aqui se veia el primer 6000 del viaje, el Kinnali Kailash, un monte que nos ha acompanhado estos dias.

Hoy, en la otra cara del Kinnali Kailash hemos tenido una jornada de dura burocracia india. Resulta que para pasar desde el valle de Kinnaul a Spiti debemos atravesar una zona muy cercana a la frontera con el Tibet ( China para los chinos). Y como los indios y los chinos estan un poco peleaos porque no se ponen deacuerdo donde esta su frontera, pues hay que pedir un permiso especial aparte del visado. Cuatro horas despues ya teniamos el papelito.

En un principio creiamos que la carretera estaba cortada por un derrumbe pero parece ser que ya esta solucionado. Antes un autobus te dejaba a un lado, pasabas al otro lado andando y te recogia otro autobus. Ahora creo que sera mas sencillo.

Como Recong Peo no tiene nada, solo estamos aqui por el permiso, pues esta tarde hemos subido a un pequenho y agradable pueblo a unos 3000 m de altitud. una autentica pasada, con su gompa y todo.

Manhana entramos en la zona fronteriza para llegar a Nako y salir al valle de Spiti. Pero eso ya os lo contare porque no se lo que voy a tardar. Parece que el viaje es movidito.

Un abrazo a todos, un abrazo a la familia y para Maite un beso en los morros

Pepe Incha.

25 julio 2007

DESDE SIMLA, AL NORTE DE LA INDIA

Despues del ultimo correo han pasado muchas cosas, o mejor dicho, hemos visto muchas cositas. Os cuento un poco como ha ido todo desde que llegamos.
La llegada a Delhi fue una autentica catastrofe. Nada mas bajar del avion el calor y la humedad ya nos minaron lo suficiente como para desesperar. Pillamos un taxi hasta el centro y en vez de llevarnos al hotel que queriamos nos llevaron a otra zona distinta afirmando que era la que nosostros queriamos. Al final nos quedadmos por alli ya que al dia siguiete teniamos previsto salir de la desagradable Delhi. Despues de muchas vueltas en rickshaw (motocacas de tres ruedas que hacen las veces de taxi) acabamos comprando todos los hoteles y todos los trenes en una agencia. Salio algo mas caro pero mas comodo para el poco tiempo que teniamos maite y yo juntos.
Emprendimos el camino a Agra, donde es de obligada visita el Taj Majal. Como estaba cerrado, fuimos a dar una vuelta por el fuerte rojo de la ciudad, el mausoleo de Akbar o pequenho Taj Mahal y conocimos una ciudad de la mano de un taxista que nos llevo a diferentes tiendas para ganarse una comision que no consiguio con nosotros.
Al dia siguiente, con el Taj Mahal ya abierto pudimos, previo pago de un buen numero de euros, vistar el monumento mas famoso de la India. Alli conocimos a unas valencianas con las que compartimos mesa al medio dia y con las que, al dia siguiente fuimos a una ciudad fortaleza abandonada de los mongoles. Es Fateehpur Sikri, y parece ser que los mongoles estos se curraron una enorme y preciosa ciudad en un lugar donde el acceso al agua estaba bastante limitado, y tras unos 10 o 12 anhos decidieron abandonarla tal y como la construyeron, y tal y como ha llegado a nuestros turbulentos dias.
Como en Agra el tiempo es tan caluroso y humedo como en Delhi, salimos hacia Jaipur, la ciudad rosa, el color de la hospitalidad. Muy hospitalaria no es que sea, pero al menos el trazado de las calles era mas o menos coherente con lo que se supone que es una ciudad y la orientacion, para ir andando de aqui para alla era sencilla. En general las ciudades indias tienen mas mierda que un estercolero, y esta no iba a ser menos. Los olores del incienso, el curri, la mansala y demas yerbajos se junta con el hedor de los orines y de la basura, que sumado al calor hacen una mezcal exploriva.
De todas formas la ciudad tiene sus lugares de tranquilidad que normalmente coinciden con las zonas mas ricas y los monumentos mas interesantes. En Jaipur, lo mas representativo es el Hawa Mahal, un edificio rajputa desde donde las doncellas podian observar el trajin de la ciudad. El Palacio de la ciudad es todo un punto, ya que te puedes dar cuenta de como vivian los maharajas. Eran realmente ponposos y tenian un gusto un tanto particular: enormes lamparas colgantes, tapices de decenas de metros cuadrados, caruajes de todo tipo, y hasta un enano como atraccion turistica.
Abandonamos Jaipur para internarnos en el desierto de Rajastan, a la ciudad de Jaisalmer. Despues de 15 horas de tren llegamos a esta ciudad perdida en el desierto acompanhados de dos madrilenhos con los que coicidimos en el compartimento.
Jaisalmer es un museo en uso. Las calles, los palacios y los templos jainies o las havelis conviven con tantas vacas como personas en una agradable y algo mas limpia ciudad. Los indios no acosan tanto al turista y los paseos entre las estrechas calles minimizan un poco el omnipresente calor. Desde alli fuimos a unas dunas cercanas a ver la puesta de Sol en camello. La primera vez que monto en camello, quiza sea la ultima. Dormimos en un "estupendo" resort de un pueblo llamado Khuri y al dia siguiente, tras unas compras nos marchamos para la poco agradable Delhi.
En Delhi, a parte de pasear por las distintas zonas no hicimos mucho mas. Ademas, Maite tenia que marchar a Espanha y yo quedarme solo en esta ciudad.
He conocido Josep, un caltalen que tambien viaja solo y hemos decidido viajar juntos hacia Simla y el valle de Kinnaur, donde segun hemos oido estan algunos de los pueblos mas bonitos del Himalaya. Supongo que saldremos para alla manhana. De momento Simla es la ciudad mas agradable de todas las que hemos visitado. -Maite, siento que no te pudieras venir hasta aqui-. Es la primera ciudad donde se puede dormir sin aire acondicionado y la primera en la que ha tenido que sacar el saco de dormir. Parece ser que, como a las moscas, el aire fresco trnaquiliza a los indios buscavidas y aqui puedes pasear sin el incesante acoso de una buena parte de ellos.
Por lo demas muy bien, el estomago empieza a acostumbrarse y la altitud me sienta bastante bien. Todo es mas limpio y fresco en el Himalaya.